sábado, 19 de agosto de 2017

Las Islas Azores 4. El Gran Tour de la Isla Terceira.




La Laguna de los Patos. Un área protegida en el centro de la Isla. Foto http://geocachingpt.com/



Partiendo de Angra se cuentan más de 20 parajes panorámicos excepcionales, que proporcionan un gran atractivo a la Vuelta de la isla, siguiendo siempre la Carretera  I – 1ª .  El tour completo de Terceira, que comprende unos 140 Km de recorrido y visitas, se puede realizar perfectamente en una sola  jornada. Pero cabe recordar que  en primavera y otoño  anochece más pronto que en verano, por lo que el tour debe de terminar hacia las 6 de la tarde. 


 Monte  Brasil, el inicio de la visita a Ia  Isla 

El Monte Brasil  está formado por los restos  de un cráter que quedó sumergido y después una erupción submarina lo elevó hasta los 1.000 metros de altura.  La elevación actual del monte es de 205 metros, que salvamos cómodamente en autobús. Aunque debe de ser muy gratificante y agradable paseo subirlo a pie, por las  boscosas laderas de vegetación, mientras se contempla las magníficas vistas sobre la bahía y la ciudad de Angra do Heroísmo. Desde el Museo de Angra, Sección Militar que ya hemos visitado, sale un camino directo a la fortaleza. 

El Monte Brasil está rodeado por cuatro pequeñas colinas y forma una península que cubre unas 63 has. de terreno, incluyendo dos islotes. Uno de ellos, el Ilhéu das Cabras ha sido declarado Reserva Natural. 

Hoy en día  alberga el cuartel del Regimiento de la Guarnición nº 1 (RG1) ó  Regimiento de Angra do Heroísmo. 


Vista de conjunto del Monte Brasil con el Fuerte y sus instalaciones militares. Al fondo el Cráter. 


La parte exterior recuerda a a una fortaleza de tipo Vauban, con un pórtico principal, un puente de dos arcos, los torreones y buen sistema de fosos.  En él se sitúan las baterías antiaéreas y una zona militar, conocida como Castelo de São João Baptista o simplemente Fortaleza do Monte Brasil. Fue mandado construir por Felipe II de España y  es una de las más imponentes fortalezas portuguesas de los siglos XVI y XVII.  Ya en el interior, ascendiendo por la ladera,  se puede percibir el cráter que originó este monte. Y desde el mar se ven los acantilados formados por lavas. Todo el conjunto es magnífico.

De Angra a Sao Sebastiao

Para iniciar la vuelta a Terceira, enfilamos la Carretera  I -1ª, y salimos en dirección este, recorriendo la isla en sentido inverso a las agujas de un reloj. 

Sao Sebastiao es una villa pequeña, bastante cercana a la costa donde en 1581 tuvo lugar la batalla entre los azorianos y las fuerzas españolas que querían desembarcar en Terceira. Lo más importante de Sao Sebastiao es su iglesia, el templo más antiguo de toda la isla.  Fue construida por los primeros pobladores, entre los siglos XV y XVI; es de inspiración gótica, y de ella  destacan  la portada con varios arcos de decoración vegetal y la bóveda de su capilla. A mí me recordó al estilo de algunas iglesias coloniales de Puerto Rico. 


Sao Sebastiao. Iglesia parroquial. Siglos XV - XVI. Foto https://plus.google.com/+PauloMoreira62 


Casi al lado está uno de los " Imperios", los oratorios o  capillas urbanas dedicadas al Espíritu Santo, más bonitos de Terceira. Y en la pequeña plaza un monumento a la batalla de Salga contra  la armada española. 

De Sao Sebastiao a Praia da Vitoria

Tomamos la dirección norte para subir hasta el Mirador de Penedinhos desde donde se contempla a placer la gran extensión de la Serra do Cume. 

Mirador da Serra do Cume. La vista desde el citado mirador a 545 metros de altura, abarca el  antiguo e inmenso cráter volcánico, ya desgastado,  que actualmente es un enorme prado, lleno de cultivos y verdes  pastos, donde se  alimentan  manadas de vacas felices. Desde allí se divisa la más completa panorámica del municipio de Praia da Vitória: del lado este, la bahía y la planicie de Lajes, y al oeste, una vasta  área del interior de la isla con sus típicos cerrados o muros delimitadores hechos de piedra y hortensias. El viento, en esta altura, azota con fuerza casi siempre. Pero la vista es espectacular,  para no olvidar nunca.


Espectacular mirador de la Sierra do Cume. 


Tomamos la dirección hacia Praia da Vitoria pero antes, por Ribeira Seca, atravesamos  por  Fonte do Bastardo. Nos saludan al paso un Imperio fechado en 1918 y hermosas casas antiguas rurales de piedra. 

Nos acercamos al  Miradouro do Facho, el Mirador de la Sierra de Facho, desde donde podemos apreciar la panorámica  sobre la ciudad, la bahía, el litoral y, al fondo,  las montañas de la Serra do Cume. 

Praia da Vitoria 

Situada a unos 20 Km de Angra,  Praia fue fundada en 1456 como Vila da Praia. Es la segunda ciudad de Terceira, después de Angra,  y está asentada en el noreste insular. Fue capital de la isla tan solo durante 20 años. Curiosamente, como bien indica su nombre, alberga la única y hermosa playa de arena de la isla, y  por ello es una estación balnearia. La utilizan mucho los turistas ingleses y  los americanos,  por su cercanía a la Base Aérea de Lajes. Tiene también un pequeño puerto comercial y otro deportivo, más un muelle para recibir ocasionales cruceros, así como un agradable paseo marítimo.


Praia da Vitoria. Vista general.



Cuenta con varios hoteles modernos de “ playa”  y aunque sufrió grandes daños por el terremoto de 1980 se ha reconstruido bien y mantiene un trazado agradable con una gran rua central peatonal y buenos comercios Es una población pequeña con un núcleo histórico antiguo interesante donde se conservan  bellas construcciones de los siglos XVIII y XIX, como el Ayuntamiento con escalinata doble. 

Iglesia de la Santa Cruz. Estilo manuelino. Foto http://discoverportugal2day.com/


Pero sus iglesias son más antiguas, como la iglesia de la Santa Cruz que fue fundada por el beneficiado Jácome de Bruges y se remonta al siglo XV. Situada en la parte alta de la ciudad, tiene un portal gótico  y un precioso pórtico lateral de estilo manuelino del siglo XVI. En su interior conserva valiosas piezas de arte sacro, loza y porcelanas. 


Iglesia del Santo Cristo, del s. XVI. Incendiada y reedificada en 1824. Foto David Stanley flickr.com 


Descendiendo por la rua Misericordia encontraremos una iglesia curiosa, la del Santo Cristo,  que posee dos capillas mayores duplicadas. 

Un bonito edificio del siglo XVIII, con gran balcón corrido, es la “ Casa das Tías “  que recuerda la figura del poeta, escritor e intelectual  Vitorino Nemésio , hijo ilustre de Praia, que fuera director de la Facultad de Letras de Lisboa, y miembro de la Academia de las Ciencias de Lisboa. 


Casa das Tias.  Monumento al escritor  Vitorino Nemesio ( 1901-1978 ). Foto wikipedia.org 

Merece la pena dar un paseo por la playa y por la ciudad. Recomendada la rua de Jesús. Buenas tiendas y bonitas casas y pavimento. Nos habían aconsejado comer en el restaurante “ O Pescador”. Y fue una buena elección. Magníficos mariscos y pescados,  y  estupenda carne. 

De Praia da Vitoria a Biscoitos 

Por la tarde, tras el almuerzo, partimos hacia la costa norte de la isla. El primer punto de interés que encontramos es   la Base Aérea de Lajes, a unos 4 Km de Praia. Nació como aeropuerto civil en 1941 y era fundamental su localización estratégica en medio del Atlántico. Se convirtió en Base Aérea de los Estados Unidos, poco después,  en 1942-43. Y se hizo famosa más recientemente,  por la llamada "Cumbre de las Azores" , en la que los presidentes Bush, Blair, Durao Barroso y Aznar anunciaron el ultimátum a Sadam Hussein, Durante la “Guerra Fría”, esta base de Lajes llegó a contar con 5.000 efectivos.  Hoy es un moderno aeropuerto  enfocado especialmente  a la carga y al turismo. 

La carretera I-1ª sigue recorriendo la zona norte de la Isla, dejando a su derecha la costa acantilada, bastante batida por el mar y con formaciones volcánicas singulares, como las frecuentes  coladas de lava y los farallones de basalto. Algún mirador permite disfrutar a placer de este paisaje singular. Y no olvidemos los " Imperios" dedicados al culto del Espíritu Santo, los oratorios urbanos de una arquitectura singular, casi "naive", siempre encantadora, que aparecen por doquier. 

Pasamos por Vila Nova y Quatro Ribeiras hasta alcanzar la villa de Biscoitos


Farallones de lavas volcánicas en el litoral. Biscoitos. Fotojalvarezg@CC


Biscoitos es famosa por las Piscinas Naturales, formaciones de   las coladas de  lava, batidas por el mar. También por los farallones de lavas en el litoral  y de las vides en tierra de lava volcánica, dispuestas en “curraletas” y  rodeadas por muretes de piedras. Es  algo que nos recordó muchísimo a la forma de cultivar las vides de Lanzarote, una de las Islas Canarias españolas. 

Lo más interesante de Biscoitos es el Museo del Vino instalado en una antigua bodega, donde aún se produce el consagrado “ verdelho”. Nos ilustra la exposición las diversas fases de la producción del vino, desde las vides hasta el lagar y el almacenaje en  barricas de madera. Rodea la casa-museo  una muestra de tipos de vides y sus cultivos. Este Museo es privado y su fundó en 1990, en la Casa Agrícola de  Francisco María Brum, personaje que ha sabido guardar en este espacio museológico todo  un conjunto de instrumentos, fotografías y documentos referentes al vino,  la vendimia y a su familia.  En este museo está instalada la sede de la Cofradía del Vino Verdelho dos Biscoitos, instituida en 1993, con el fin de divulgar y preservar la cualidad de este vino, único en Terceira, así como de otros vinos producidos en Azores. La visita resultó agradable e instructiva. 

De Biscoitos a Angra

La costa del noroeste es la menos poblada de la isla. También quizás la de menor interés. Por esta razón el regreso hacia Angra desde el norte,  lo acortamos por el interior, dejando la carretera costera. 

Desde la Punta do Queimado se disfruta de una hermosa vista de la isla Graciosa.  


Vides en curraletas . Biscoitos. 


Tomamos la Carretera  III – 1ª para descender hacia la costa sur, cruzando la región de Serra de Santa Bárbara, incluyendo la Caldeira de Santa Bárbara, los Misterios Negros y sus lagos. Todos forman las 1.100 hectáreas de la reserva forestal llamada Florestal Natural da Serra de Santa Bárbara e Misterios Negros, declarada así por su alto valor botánico, científico y escénico. 

La Lagoa das Patas, Laguna de los Patos, se encuentra en medio de una zona boscosa, poblada del árbol más abundante en el centro de la isla: la criptomera japónica, y en el centro de un área de picnic.  Es un lugar de serena belleza y agradable silencio, solo perturbado por el canto de las aves. La laguna está poblada por diversos tipos de ánades, familias de palmípedos que nadan plácidamente entre los nenúfares de sus aguas. 

La próxima parada nos lleva a la Fábrica " Queijo Vaquinha",  la única industria quesera de la isla, que cuenta con un pequeño restaurante anexo,  donde nos ofrecieron una pequeña y variada degustación de su sabroso producto, con posibilidad de compra.  


La costa de Altares desde Biscoito. Al fondo la Isla do Pico.


Al salir de Vaquinha,  ya va  cayendo la tarde y tras un día muy intenso, proseguimos directamente hacia Angra. Nuestra intención para uno de los próximos días,  es alquilar un coche y descubrir esta costa oeste por nuestra cuenta. Y desde luego comer  en Sao Mateus, donde se encuentra una de los más populares restaurantes de la isla y donde visitaremos, en su puerto, el pequeño y curioso Museo de las Ballenas. Hasta entonces.


sábado, 5 de agosto de 2017

Las Islas Azores 3. Paseando por Angra do Heroismo, capital de Terceira


El Jardín Botánico de Angra do Heroismo. Foto pinterest. michelle adams

Hoy será nuestro segundo día de visita en la Isla Terceira, y  aunque el tiempo está algo cambiante, vamos a recorrer a pie y en coche, otras bellezas de la capital, Angra do Heroismo.  

El Palacio de la Cámara Municipal o Ayuntamiento de Angra 


El Ayuntamiento de Angra en la Plaza Velha. Foto panoramio

El Ayuntamiento de Angra o Cámara Municipal,  se ubica en un noble edificio neoclásico en piedra, cuya amplia fachada principal se asoma a la Plaça  Velha,  justo al lado de nuestro hotel. Con este palacio comenzamos nuestro segundo día de visita a la ciudad capital de la Isla Terceira. 

Desde la entrada, una elegante  escalinata nos conduce hasta el primer piso. Allí se encuentra el Salón Noble,  adornado con una  buena decoración de estuco y elegante mobiliario decimonónico. Varios elementos expuestos dan testimonio de la historia de la ciudad, entre ellos la primera Bandera constitucional que era azul y blanca, así como diversos  retratos reales. Anexo a esta sala se encuentra el Salón de Sesiones


El Palacio Museo de los Capitanes Generales y el Jardín Botánico 


Fachada de la Iglesia del Carmen. Palacio de los Capitanes Generales. Foto wikipedia


Desde la Cámara Municipal, nos dirigimos al vecino Palacio de los Capitanes Generales. Este gran edificio, en color blanco y albero,  personificó el poder civil en el archipiélago a  lo largo de su historia durante más de cuatro siglos. Sirvió como sede del primer gobierno unificado del archipiélago (período de la Capitanía General de las Azores), como Palacio Real, como sede del Gobierno Militar de las islas, y como sede de la Presidencia del Gobierno de las Azores. En la actualidad, es una de las sedes de la Presidencia del Gobierno Regional. 

Ocupa los edificios de lo que fuera Colegio de la Compañía de Jesús en las Azores, institución fundada a principios del siglo XVII, durante la ocupación española. En él se impartían filosofía, arte y teología, entre otras materias importantes. Pero la Orden de Jesuitas fue expulsada de Portugal  en 1759 por el ilustrado Marqués de Pombal. El mismo marqués nombró al primer Capitán General de las Islas y aprovechó el edificio  para instalar allí la Capitanía. 

Adosada al palacio se encuentra la iglesia do Carmo o del Carmen, de airosa fachada, también conocida como de San Ignacio de Loyola. Es el antiguo templo jesuítico del Colegio, que guarda interesantes obras de arte, pero  durante nuestra visita estaba cerrado por obras.  


Palacio de los Capitantes Generales. Salón Interior. Foto wikipedia


Lo que fue un palacio  es hoy un Museo con bellas piezas y mobiliario de los siglos XVII y XVIII. Allí pernoctaba el rey  Pedro IV durante las luchas políticas portuguesas y allí residieron después los últimos reyes portugueses, Don Carlos y Doña Amelia cuando fueron a Terceira en 1901. Con su mezcla de convento-palacio es una visita realmente agradable. 

A este edificio e institución perteneció un bellísimo Jardín Botánico,  que hoy es de libre acceso, con horario limitado de apertura y sumamente cuidado. Este oasis de verdor está adosado a nuestro hotel,  al que presta su nombre, el Angra Garden. Despertarse cada mañana con el canto de las aves y contemplar el espectáculo de plantas y árboles exóticos en floración,  frente al balcón de la habitación,  es desde luego muy gratificante. 


El Convento  e Iglesia de San Francisco. Museo de la Ciudad 



Convento e Iglesia de San Francisco. Museo de Angra. Foto wikipedia


Desde el Jardín Botánico y ascendiendo una escalinata, se llega al antiguo Convento e Iglesia de San Francisco y de la Virgen da  Guía. 

Los monjes franciscanos llegaron a Terceira a mediados del siglo XV. Edificaron en este mismo lugar una ermita y un pequeño cenobio que fue más tarde derruido. Es fama que cuando Vasco de Gama visitó la isla en 1499 residió allí. Pero este convento, fue levantado sobre las ruinas de aquel y  fue bendecido en 1670. 

Es una de las mayores construcciones religiosas de la isla.  Pintado en colores  blanco y rojo teja,   es una hermosa edificación que destaca sobre el conjunto urbano. 


Iglesia del Convento de San Francisco. Decoración de azulejos. Foto EGE


Con la extinción de las órdenes religiosas en Portugal en 1833, el lugar fue ocupado por el Liceo Nacional de Angra, durante más de un siglo. Al quedar vacío hacia 1940, fue destinado a Museo de la Ciudad de Angra. Está dedicado a la historia, la etnografía  y el patrimonio de Terceira. Alrededor de su gran patio, antiguo claustro,  las diversas salas exponen una elaborada  historia azorina; de los navegantes portugueses; del comercio y la colonización en Brasil,  y  de la dinastía real de Portugal. Un magnifico, moderno y didáctico espacio museístico.  

Cruzando este patio conventual  se expone una buena colección de Carruajes antiguos. Más adelante, la Iglesia, alta y espaciosa,  ofrece una espléndida muestra de azulejería portuguesa, así como bellas capillas, tanto la mayor  como las laterales, dedicadas a santos franciscanos y la Virgen de Guía. Desde el Coro hay una buena vista general del templo.


La iglesia de Nuestra Señora de la Concepción y la Biblioteca Nueva  



Siguiendo por la ladeira de San Francisco y tomando la rua do Cruceiro se llega a un interesante conjunto arquitectónico. La iglesia parroquial de Nª. Sª. da Conceiçao es, junto con la Sé Catedral,  una de las dos iglesias más antiguas de la ciudad. 

En ese otero elevado,  uno de los primeros pobladores levantó a mediados del siglo XV una  sencilla ermita con la misma advocación actual.  El templo presente, con airosa y elegante fachada,  y torre- campanario adosada,  escalinata y gran portada de acceso, destaca por sus colores azul y blanco. Se levantó a mediados del siglo XVI en el mismo lugar que la ermita anterior. 

En el interior, destaca  la  techumbre de la nave principal, de madera de cedro, decorada con pinturas  en motivos orientales. También son interesantes los retablos de la capilla mayor. En 1980,  el terremoto dejó muy dañado el templo, que hoy en día se halla totalmente restaurado.  

Casi enfrente a la iglesia,  se levanta el Palacete de Silveira e Paulo, una interesante construcción burguesa de finales del siglo XIX. Fue la residencia de un rico negociante de  cacao, en la isla de Santo Tomé, que era originario de esta zona.  En los jardines de esta quinta se ha construido muy recientemente, la Nueva Biblioteca de Angra, y el Archivo de la Ciudad. Es una interesante obra, diseño de la arquitecta local Inés Lobo,  que merece la pena de ser visitada. 


El Outeiro da Memoria y el Mirador de Angra  



Outeiro da Memoria. El Obelisco. Foto wikiwand.com

Para proseguir nuestra visita podemos ascender a pie o mejor en coche,  al llamado Alto o Outeiro da Memoria. Se eleva este monumento sobre la ciudad y en lo alto del Jardín Botánico. Es un curioso obelisco, pintado en colores albero y blanco,  de simbología masónica, que recuerda algo a las stupas  budistas. Fue  levantado a mediados del XIX, en conmemoración de  la estancia del rey Pedro IV, que se refugió en Terceira durante las luchas  constitucionales en tierra portuguesa continental. 

En este lugar estratégico  hubo en tiempos un Castillo o fortaleza,  que habían levantado los primeros pobladores de la isla como vigía del puerto y la ensenada. Ciertamente la vista que se divisa desde aquí arriba  es espléndida:  se domina todo el centro histórico de la ciudad,  la bahía, el puerto, la mole del Monte Brasil  y los dos castillos defensivos  San Sebastián y San. Felipe. En la dirección opuesta  las sierras de Morião y de Ribeirinha. 

Desde lo alto se perciben claramente las dos diferentes secciones urbanas de Angra. Las calles que descienden del Memorial hasta el puerto, tienen un trazado irregular  que es propio del primitivo planeamiento urbano. Por el contrario , toda la zona que visitamos ayer la forman calles paralelas que se cortan en un rectángulo  casi perfecto, y son clásicas de siglos más modernos. 


La Plaza de Toros y el Monumento a las Touradas 


Monumento al Toro Bravo. Foto lostorosconagustinhervas.blogspot


Descendemos  del Memorial en dirección al puerto y  nos acercamos a la Plaza de Toros. Junto al coso taurino,  en una rotonda,  se encuentra el precioso Monumento al Toro. Tres grandes morlacos, en pleno salto espectacular,  homenajean al bravo animal, y la tradición taurina más espectacular de Terceira: las Touradas. 

Solamente en esta isla azorina existen toros bravos y no se concibe una fiesta entre mayo y octubre,  que no tenga su correspondiente tourada. En realidad se trata de  un “ toro ensogado”,  como se hace en algunos lugares de España. Quizás sea una tradición festiva,  traída hasta aquí  por  españoles, ya que la fecha de datación de esta fiesta es  del año 1622, en los tiempos de la ocupación hispana. 

El toro corre por la vía pública,  atado con  una maroma al cuello  de unos 80 metros y en cuyo extremo hay 4-6 mozos que lo detienen cuando es conveniente. Se suelen correr cuatro toros, nunca juntos, una media hora cada uno y no más de 500 metros de recorrido.


La costa occidental de Angra, Porto Judeu y  una etapa gastronómica 



Desde la Plaza de Toros,  decidimos irnos a comer  a uno de los lugares recomendados por nuestros guías: el Restaurante Rocha en  Porto Judeu. En un  hermoso y tranquilo comedor con espectaculares vistas al mar,  degustamos unas excelentes lapas, y un  pescado muy  fresco, preparado a la parrilla, grilhado, como se dice en portugués.  

Tras una amena y divertida sobremesa con unos amigos  del grupo, Goyo y Rosa, regresamos por la carretera de la costa, disfrutando del bellísimo paisaje, del campo verde  y del mar azul, sin prisas. En el camino visitamos la Bahía de Morgado y algo más arriba el mirador de la Sierra de Ribeiriña, desde donde se divisa el inmediato islote  de Cabras. 


El Castillo de San Sebastián y el puerto de Angra 


Fuerte de San Sebastiá .En su interior el Hotel Pousada de Angra. Foto booking.com


Entramos a Angra por la avenida de D. Enrique el Navegante, y  descendemos hacia el mar hasta alcanzar el Castillo de San Sebastián que formaba otro punto estratégico de la defensa histórica del puerto de Angra. 

Es este recinto amurallado de pequeña dimensión, se ha instalado  dentro del patio, un pequeño hotel moderno, sencillo y de buen precio, la “ Pousada de Angra “ . Permiten la entrada a los no huéspedes,  que pueden disfrutar  de la espectacular vista sobre el llamado Porto das Pipas y los acantilados cercanos. Se recomienda contemplar el atardecer desde sus murallas, cómodamente ubicados en el bar del hotel.

Salimos del castillo y tomamos el paseo de Barcelos. Allí nos sorprende la mole moderna del hotel Angra Marina que, en su momento,  tuvo serios problemas para construirse, porque  desentona totalmente con el paisaje urbano del puerto. Es un murallón de 12 plantas, de habitaciones dispuestas en terraza  que me recordó de inmediato al hotel Semiramis de Puerto de la Cruz. Pero es el único 5 estrellas de la isla.

La Banda municipal interpretando el concierto festivo  frente al Ayuntamiento.  Foto JGP


Tras dejar el puerto,  nos adentramos por las estrechas ruas empedradas,  que ascienden colina arriba: Figueiredo, Cardoso y Armador, adornadas de casas sencillas de gusto popular pero escasa  armonía. Aquí damos por finalizada nuestra visita de hoy. De allí a nuestro hotel Angra Garden, en la Plaza del Concello o Plaza Velha, hay apenas dos calles, aunque sean en cuesta. 

Procuraremos descansar lo mejor posible. Mañana  nos llevan los chicos de Aguiatour a dar la vuelta a la isla. Será una jornada inolvidable.